Lena Dunham y el cuerpo femenino

Lena Dunham y el cuerpo femenino

Al hilo de las quejas de la actriz Lena Dunham a la revista “Tentaciones” por utilizar en la portada una foto retocada de la artista, me he puesto a reflexionar sobre la representación del cuerpo femenino en la serie Girls. Dunham ha sido criticada en numerosas ocasiones por el exceso de desnudos del personaje que interpreta en la ficción, Hannah Horvath.

La sorpresa viene cuando se procede a un análisis más profundo de la serie, pues muchas de las escenas de desnudez se producen en contextos completamente comunes en la vida cotidiana. No sólo en los encuentros sexuales de Hannah, sino también en la intimidad de su casa. Pero en una cultura mediática completamente acostumbrada a los estándares de belleza de cirugía y retoque, la posición de Lena Dunham viene juzgada con severidad por el voyeur. ¿Cómo una mujer “gorda” (resalto mi escepticismo ante la palabra entrecomillada) va a ser deseada por un hombre?

hannah

Y en efecto, Hannah no sólo es deseada, sino que también desea. Vive sus relaciones sexuales y románticas con total naturalidad y libertad. Se encuentra aquí un doble estándar: mostrar el cuerpo de la mujer desnudo sólo es aceptable cuando es un objeto pasivo del deseo del hombre, lo que Laura Mulvey, en su clásico ensayo Visual and other Pleasures, denominaba la “mirada masculina”. Hannah no es, ni mucho menos, pasiva. Si bien las relaciones románticas ocupan gran parte de la trama de Girls, existen otros temas que palpitan en la ficción de HBO: la amistad, la carrera profesional y la autorrealización, que dan una complejidad mucho más grande a Hannah.

Está claro que la decisión de Lena Dunham de poner en primer plano su cuerpo es deliberada. Como creadora de la serie, la actriz decide mostrarlo e incluso explotar su comicidad. Pero la normativización de la figura de la mujer en el audiovisual como una figura delgada y sin defectos provoca una reacción de sorpresa en el espectador ¿Qué sentido tiene que aparezca en televisión una mujer con michelines? ¿Acaso es creíble que más de un hombre se sienta atraído por ella? ¿Acaso tiene derecho a mostrar escenas absurdas e incluso incómodas en relación a su cuerpo?

Resulta, pues evidente, la perspectiva masculina que se impone en este juicio. Teniendo en cuenta además de una ficción que procede de la HBO, cuyos límites son mucho más amplios que otras cadenas.

Pensemos en otra serie de la casa, Entourage. En esta ficción ambientada en Hollywood,  las mujeres son mostradas como mero objeto de deseo para el grupo de protagonistas. Sin embargo, no son sometidas al mismo escrutinio que Dunham por hacer lo mismo, incluso cuando los desnudos se producen en situaciones poco verosímiles, ya que adoptan una actitud pasiva.

Girls demuestra que el desnudo femenino puede estar desposeído de toda connotación sexual. Como indica Stefania Marghitu: “las mujeres pueden ser mostradas desnudas, incluso juntas, sin que la escena se acomode a la mirada masculina que la carga de una connotación de fantasía sexual”. Un ejemplo claro son las escenas de las protagonistas vistiéndose o cambiándose de ropa. Marghitu también se plantea como otros autores como Louis C.K. o Woody Allen no son sometidos al mismo juicio que Dunham, a pesar de no cumplir con los cánones de belleza, por el simple hecho de tratarse de hombres.

Es aquí donde reside el valor feminista de la serie: al mostrar la perspectiva de la mujer en una industria dominada por la mirada masculina. Se dan cabida a las preocupaciones femeninas, a su vida sexual, a sus inquietudes personales más allá de las relaciones románticas y al difícil equilibrio para mantener la autoestima en una sociedad que no sólo exige ser perfecta para el hombre, sino también tener una vida profesional plena y corresponder a las exigencias de clase.

Bibliografía:

Laura Mulvey. Visual Pleasure and Narrative Cinema.

Stefania Marghitu y Conrad Ng.: “Body Talk: Reconsidering the Post-Feminist Discourse and Critical Reception of Lena Dunham’s Girls

2 comentarios sobre “Lena Dunham y el cuerpo femenino

  1. Sin haber visto Girls, estoy de acuerdo con lo que dices porque se aplica a muchos otros casos, sin embargo, voy a hacer de abogado del diablo. Creo que en ocasiones mostrar desnudos va más allá de la sexualización de la figura o incluso de exigencias del guión: me niego a creer que HBO siga pensando que hacen falta 10 minutos de tetas por episodio para enganchar a la gente ; más bien me da la sensación de que muchas escenas de sexposition (que ya tiene tela el neologismo) se han hecho simple y llanamente por el shock value y la publicity posterior. Y creo que más allá de las nobles intenciones de Lena, en Girls puede haber algo de ese “que hablen de mí” como sea: lo poco que he leído y escuchado sobre la serie y su creadora acaba desembocando, invariablemente, en discusiones circulares sobre su falta de ropa. Seguro que hay muchas tramas y que es un personaje complejo, pero las opiniones que he leído donde se mencionan esas cuestiones suelen partir de la postura de de “defender” la serie porque tiene “más cosas” que Lena desnuda. Y esto me lleva dos preguntas: ¿sólo se desnuda ella? ¿si los demás también lo hace, por qué no se habla tanto de ello?

    Propones Entourage como serie que, al mostrar cuerpos femeninos canónicos, no genera escrutinio a pesar de la inverosimilitud de algunos de ellos. Propopongo Shameless (la de EEUU) como ejemplo de desnudos masculinos que no generan ni escrutinio ni merchandising. En ella, los cuerpos imperfectos generan más shock value que caracterización: realmente no necesitamos ver tan a menudo el trasero de Frank Gallagher para darnos cuenta de el hombre es un desastre; tambien reconozco que de ceban con los cuerpos “normativos”: por ejemplo, esos recurrentes planazos del tanga de Kevin para mostrar que su inteligencia se reparte entre el cerebro de arriba y “el de abajo”. Debe haber tanto metraje de desnudos femeninos como masculinos, canónicos y no canónicos, aún así, a quien se pone en los posters promocionales con pose “sexy” es a Fiona.

  2. Lena se desnuda bastante, pero como he mencionado, casi siempre dentro de escenas en las que es normal no tener ropa (escenas sexuales cotidianas, la intimidad de su casa…). A veces en alguna situación “más inverosímil”, pero no creo que en exceso. E incluso en escenas totalmente carentes de sexualidad (cambiarse de ropa, meterse en la ducha). De todos modos y aún siendo una decisión consciente de Lena Dunham para provocar discusión, no aparece desnuda cada 10 minutos injustificadamente como otros programas de la HBO.

    Y sí, el resto de personajes, tanto masculinos como femeninos también aparecen desnudos en ocasiones, en situaciones por lo general normales. De todos modos teniendo en cuenta que la serie se centra en torno al personaje de Hannah tiene sentido que ella aparezca más.

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